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¿Qué *bleap* es una herramienta no-code? Y por qué es tan revolucionaria

Qué son las herramientas no-code y porqué cumplen un rol fundamental a la hora de hacer productos de software
January 12, 2023 • 6 minutos de lectura
#nocode
#bleap
#software
#innovation

Unos 12 años atrás estaba escribiendo mi primera línea de código (en PHP si mal no recuerdo) y desde entonces no pude dejar de hacerlo. Ya sea por trabajo, proyectos personales o curiosidad, todo me decantaba en escribir instrucciones en algún lenguaje lógico de programación.
Este año profundicé en algo que venía escuchando hace tiempo pero no me terminaba de llamar la atención: las herramientas No-code.


Mis prejuicios principales eran los siguientes:


Hoy en día me encuentro recomendando este tipo de herramientas a emprendedores primerizos con necesidad de validar sus ideas y a programadores experimentados que quieren poner el foco en las features que más valor agregan.


Entonces, ¿qué son las herramientas no-code?


El no-code es un concepto en el que se busca programar a través de una interfaz gráfica, a diferencia de la programación tradicional en donde se hace con lenguajes lógicos de programación (Java, Ruby, Python, etc).
El ejemplo más simple puede ser una web en Wix, en donde podemos tener nuestra propia web customizada y online en cuestión de minutos sin tener que programar una sola línea de código.
Así como existen herramientas no-code para el diseño web, también las hay para e-commerce (Shopify), blogs (WordPress), automatizaciones (Zapier), mobile apps (Appsheet), web apps (Bubble) e inclusive APIs (NoCodeAPI).
Para usar cada una de estas herramientas no es necesario saber programar (o contratar un programador). Lo cual es una traba muy común entre los emprendedores tecnológicos. Y no solo pasa por saber o no cómo programar, se trata de ganar eficiencia en los desarrollos. Por más experimentado y rápido que sea un programador nunca le tomaría menos de 10 hs (como mínimo) tener una web online como las que uno puede generar en minutos con Wix.
Y esto es inclusive más notable con el resto de las herramientas (una API básica difícilmente tome menos de 20/30 horas de desarrollo).

Cualquiera puede usar este tipo de herramientas. La complejidad va a depender del proyecto puntual, y la curva de aprendizaje de cada uno dependerá de los conceptos técnicos (no de programación) de cada uno.

¿Quiénes las pueden usar?

Cualquiera puede usar este tipo de herramientas. La complejidad va a depender del proyecto puntual, y la curva de aprendizaje de cada uno dependerá de los conceptos técnicos (no de programación) de cada uno.
De todas formas y sin lugar a dudas, siempre va a ser más fácil tocar una línea de código en una pantalla negra. Se trata de nosotros tener el control sobre el producto.
Al día de hoy, cuando repaso las dudas que tenía, llego a otras conclusiones:

Codear (programar) es una de las actividades más costosas en cuanto a tiempo y conocimientos necesarios. Para un programador, desarrollar algo con código no debería ser nunca la primera opción. Más bien la última (una vez que tenemos la certeza de cuál es la solución definitiva que debemos desarrollar).

Una herramienta no-code nunca va a lograr la escalabilidad en cuanto a performance y customización que la programación tradicional tiene. Pero la pregunta que nos tenemos que hacer es cuántos proyectos que desarrollamos tienen que considerar esto en sus primeras versiones.
Cuando todavía no sabemos siquiera si hay mercado, no sabemos si nuestra solución es la correcta e inclusive no tenemos un número importante de usuarios como para tener que escalarla. ¿O acaso cuántos proyectos que uno arrancó realmente fracasaron porque no pudieron escalar el software?

En software asociamos calidad con el hecho de que todo funcione para lo que fue pensado y no surjan los temidos “bugs”.
Entendiendo esto solo, pensemos qué probabilidades tenemos nosotros, o nuestro equipo, de generar bugs en una funcionalidad que estamos desarrollando de cero en comparación con features que las herramientas no-code nos ofrecen y ya están siendo usadas por miles de usuarios. En donde cada bug reportado ya fue corregido posteriormente y cada optimización para que funcione mejor ya está implementada.

5 años atrás esto era una realidad. Pero el avance del no-code es inminente y las tools cada día abarcan más.
El desarrollo de aplicaciones web apps sofisticadas, como nuestro propio producto Bleap, ya son posibles con herramientas como Bubble o Webflow. Que permiten desarrollar en probablemente un cuarto del tiempo plataformas como Airbnb, Instagram o Uber. Y por supuesto, sin necesidad de saber programar.
Editor visual de Bubble en el proyecto Bleap.
Hacer software sin saber programar, desarrollar en un cuarto del tiempo, y tener productos de calidad parecen una propuesta tan ideal que se hace difícil creer, pero las herramientas no-code nacen para hacer más accesible el desarrollo de software, en cuanto a costos y tiempos. Y lo están haciendo.
Va a quedar en manos de los emprendedores inquietos y programadores curiosos subirse a esta ola para explotar su potencia.